Historias y leyendas sobre calles emblemáticas de Sevilla

Sevilla alberga rincones con una historia desconocida por muchos, en gran parte cubierta por un fino manto de leyenda y enigma. El Rincón del Turista se adentra en el corazón de la capital de Andalucía para visitar tres calles que han sido testigo de mil y un acontecimientos, custodiados para siempre en las páginas de la historia de Sevilla.

Plaza de la Campana

Nos encontramos ante punto de encuentro de diversas calles, que albergan una gran cantidad de comercios y puntos marcados por la huella de la historia. Un ir y venir de viandantes dan vida durante todo el día a una zona que saluda a la Plaza del Duque de la Victoria y a la Calle Laraña, que con un sinuoso recorrido que pasa por la majestuosa Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Sevilla, nos lleva a la emblemática Plaza de la Encarnación, hogar de las cada vez más conocidas Setas de Sevilla.

Es hora de indagar un poco en el origen del nombre de esta plaza, un espacio que es testigo del inicio de la carrera oficial de una de las Semanas Santas más emblemáticas de España, declarada de interés turístico internacional.

Numerosas celebridades de Sevilla han hablado del origen del nombre de esta Plaza, como por ejemplo González de León, que ubica en la zona de la actual plaza un antiguo almacén del consistorio municipal hispalense, donde se almacenaban los elementos necesarios para sofocar incendios de la vía pública.

Se dice que este espacio se ubicaba una campana que servía para efectuar una llamada de aviso a los sevillanos y a los encargados de velar por la seguridad vial en materia de incendios, de ahí que adquiriese dicho nombre hasta nuestros días.

Su privilegiada ubicación permite acceder a pie en un período corto de tiempo a otros enclaves de especial interés de la ciudad, como la Plaza Nueva, antecesora de la Avenida de la Constitución, la eterna Alameda de Hércules, o el mágico Barrio del Arenal.

La vida de esta plaza comienza hace siglos, al ubicarse en la misma ya desde el siglo XVIII numerosos establecimientos y puestos de venta ambulante. Merece especial mención la Confitería La Campana, ubicada en la esquina con Calle Sierpes, que cuenta con prácticamente un siglo de historia. Tomarse una torrija durante la cuaresma y Semana Santa en este mítico establecimiento es un deleite para el paladar y para la tradición cofrade sevillana.

Sevilla

Fotografía: Turismo Sevilla

Con el paso de los años, el carácter comercial aflora en este área, pudiéndose apreciar a día de hoy innumerables comercios, aunque la esencia de la época señorial de la Sevilla imperialista se hace notar en multitud de edificios que engalanan este espacio único de Sevilla.

Calle Sierpes

La Plaza de la Campana saluda a una calle que es protagonista de espectaculares enigmas, aunque todos ellos giran en torno a un animal: la serpiente. ¿Leyenda? ¿Cuento? ¿Fantasía? ¿Realidad? Lo cierto es que esta calle tomó el nombre de Espaderos tras la reconquista cristiana de Sevilla por parte del rey Fernando III.

El origen de este nombre podría venir de la presencia de una especie de hospital y hermandad que fabricaba espadas, aunque también su nombre puede deberse a la gran confluencia de establecimientos a lo largo del recorrido de la misma.

Pasan los años y llegamos al siglo XV, cuando esta calle fue rebautizada con otro nombre, la Sierpe, que posteriormente evolucionaría hasta tal y como la conocemos a día de hoy: Calle Sierpes. Otro aspecto a destacar es que la atribución de dicho nombre se debe, posiblemente, a la planimetría y la forma serpentente que caracteriza a esta emblemática calle sevillana, con algunos negocios muy antiguos.

Sevilla

Fotografía: Turismo Sevilla

Otras hipótesis provienen de algunos historiadores, que relacionan el nombre la calle con la Cruz de la Cerrajería, que permaneció hasta mediados del sigo XIX entre la Calle Sierpes y Rioja, a su encuentro. El mismo Alejandro Guichot, a través de su obra: El Cicerone de Sevilla, muestra la posibilidad de que este espacio se identificase como la Cruz de Sierpes.

¡Aún hay más leyendas que giran en torno a la Calle Sierpes de Sevilla! Otras fuentes apuntan que el nombre proviene de un caballero que vivía en esta calle: Don Álvaro Gil de las Sierpes.

Aunque, sin duda, la leyenda más sorprendente se asienta en la fantasía de los cuentos, concretamente a través de la desaparición de numerosos niños en la zona se atribuía a una enorme serpiente que habitaba en el subsuelo de esta calle, incluso llegándose a afirmar que se descubrió al enorme reptil a través de un preso de la Cárcel Real que conocía el gran secreto.

La Calle Sierpes es una de las más transitadas de Sevilla, un recorrido que nos hace llegar desde la Plaza de la Campana hasta la Plaza de San Francisco, lugar donde el ayuntamiento de Sevilla separa este espacio de la Plaza Nueva.

Sevilla

Fotografía: Turismo Sevilla

Calle Feria

La Calle Feria de Sevilla es conocida por muchos aspectos, como por ejemplo, su mercadillo de cada Jueves, que se celebra desde el siglo XIII, posicionándose como el más antiguo de Sevilla. Los amantes del coleccionismo y de la antigüedad encuentran en este lugar un lugar perfecto para estas interesantes aficiones.

Fotografía: Turismo Sevilla

Fotografía: Turismo Sevilla

Ubicada en el barrio de la Macarena, la calle Feria que ha tenido multitud de nombres, como Cano Quebrado, Lencería, Laneros…

El final de la vía se une con la Resolana, una calle que conduce a la Basílica de la Esperanza Macarena, hogar de una imagen muy venerada en la famosa madrugada de Sevilla, junto al Cristo de la Sentencia. El recorrido de esta calle presenta una serie de cambios en relación a la anchura de la vía, siendo más ancha la segunda parte.

Sin duda, el carácter comercial es la seña de identidad desde hace siglos de esta vía urbana, a través de multitud de comercios de oficios tradicionales, que han sido transmitidos de generación en generación, conformando un valioso patrimonio cultural inmaterial para la ciudad.

Sevilla

Fotografía: Hermandad de la Macarena

¿Más curiosidades? En esta calle existió un cementerio en el sigo XVII en la época del brote de peste, con una cruz de gran tamaño hecha en hierro, así como la Cruz de Caravaca, existente hasta el primer tercio del siglo XIX.

Digno de mencionar es el Mercado de la Calle Feria, construido en el siglo XVIII, donde podemos apreciar aún a día de hoy la esencia del comercio tradicional en típicos puestos, así como la tradición y de la autenticidad de a gastronomía sevillana en algunos de sus establecimientos de restauración.

La huella religiosa está presente en la zona, hasta el punto de poder encontrar en nuestro recorrido importantes hermandades que procesionan en Semana Santa, como la Hermandad de los Javieres y el Carmen Doloroso,la hermandad de la Amargura o la de Monte-Sion.

Si te gusta el contenido del post, desde El Rincón del Turista te invitamos a compartirlo para que todo el mundo conozca la historia de estas calles tan importantes de Sevilla. ¡Disfruta Sevilla!

Fotografía principal: Ecodallaluna

2018-06-06T17:02:52+00:00 Destinos|Sin comentarios

About the autor:

José Miguel Balcera Barrero. Diplomado en Turismo y Técnico en Marketing y Gestión de Destinos Turísticos.

Deje su comentario